Santa Catalina es el lugar donde Las Palmas se encuentra con el mundo. Encajado entre el puerto y la playa de Las Canteras, el barrio creció alrededor de los muelles a finales del siglo XIX, cuando los barcos de Gran Bretaña, África y América convirtieron la ciudad en una de las grandes encrucijadas del Atlántico. Ese espíritu cosmopolita sigue ahí: en las terrazas de su plaza principal, en los puestos del mercado y en los muchos idiomas que se oyen por la calle. Al norte está La Isleta, una península volcánica con una identidad muy marcada; al sur, Guanarteme, un barrio residencial que vive mirando a las olas. Así puedes recorrerlos a pie.
Parque Santa Catalina, el corazón de la zona
Más que un parque, el Parque Santa Catalina es una gran plaza abierta rodeada de palmeras, terrazas y quioscos. Es el punto de encuentro del barrio: vecinos leyendo el periódico, cruceristas que llegan andando desde el puerto, jugadores de ajedrez y familias con niños. También es uno de los grandes escenarios de la ciudad y en los últimos años ha acogido el núcleo del Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria, uno de los más espectaculares de España.
La plaza está a solo 200 metros del estudio, así que es el punto de partida natural de cualquier paseo. La estación de guaguas subterránea que hay debajo te conecta con el resto de la ciudad y de la isla, incluida la guagua directa al aeropuerto.
El Museo Elder y el puerto
A un lado de la plaza se levanta el Museo Elder de la Ciencia y la Tecnología, en un histórico edificio portuario que perteneció a la naviera británica Elder Dempster. Dentro hay cuatro plantas de módulos interactivos, un planetario, un cine 3D y exposiciones temporales: un plan perfecto para una tarde de viento o un día con niños. Normalmente abre de martes a domingo y cierra los lunes; consulta el horario actualizado en la web del museo.
Más allá del museo se abre el Puerto de La Luz, uno de los puertos con más tráfico del Atlántico, con su terminal de cruceros y su puerto deportivo. Un paseo junto al agua al caer la tarde, viendo entrar y salir los barcos, recuerda hasta qué punto el mar ha dado forma a esta ciudad.
Mercado del Puerto: tapas bajo un techo de hierro
A pocas manzanas, en la calle Albareda, el Mercado del Puerto es un mercado modernista de hierro forjado construido en 1891. Algunos puestos siguen vendiendo producto fresco, pero hoy es conocido sobre todo como mercado gastronómico, con una treintena de puestos de tapas, pescado, quesos canarios, cocina internacional, vino y cerveza. Los jueves, viernes y sábados por la noche es uno de los rincones con más ambiente de la ciudad.
Pide unas tapas en distintos puestos y compártelas en las mesas altas: es la forma más fácil de probar un poco de todo. Los horarios cambian según el puesto y el día, así que compruébalos antes si vas con una comida concreta en mente.
La Puntilla y La Isleta
En el extremo norte de Las Canteras, La Puntilla es el antiguo rincón de los pescadores, con pequeñas barcas varadas en la arena y restaurantes sencillos especializados en pescado y marisco. Es el sitio para probar una vieja a la plancha o el pescado del día con papas arrugadas y mojo, mejor en una mesa frente al mar.
Detrás se alza La Isleta, antigua isla volcánica hoy unida a la ciudad, con un orgulloso carácter de barrio obrero y calles llenas de bares de toda la vida. En su borde se encuentra el Castillo de la Luz, la fortaleza más antigua de la ciudad, que hoy alberga la colección de arte de la Fundación Martín Chirino. Más al norte, la bahía salvaje de El Confital ofrece un contraste natural con la playa urbana y vistas sobre Las Palmas. Parte del interior volcánico de La Isleta es zona militar de acceso restringido, así que sigue los senderos señalizados y las zonas públicas.
Guanarteme y el extremo sur
En el otro extremo de Las Canteras, Guanarteme es un barrio residencial y animado donde conviven surfistas, estudiantes y vecinos de toda la vida. Sus calles suben desde La Cícer, el tramo surfero de la playa, y están llenas de bares sin pretensiones, panaderías y restaurantes de barrio, muchos con un menú del día económico al mediodía.
El emblema de la zona es el Auditorio Alfredo Kraus, la imponente sala de conciertos diseñada por Óscar Tusquets que parece surgir del mar. Su sala principal tiene un gran ventanal abierto al Atlántico y acoge conciertos y eventos durante todo el año.
Dónde comer: guía rápida por zonas
En lugar de recomendarte restaurantes concretos, que abren y cierran, te contamos adónde ir según lo que te apetezca. Para tomar algo al atardecer y cenar sin prisas, las terrazas del Paseo de Las Canteras son difíciles de superar. Para pescado fresco, camina hacia el norte hasta La Puntilla. Para tapas y variedad, el Mercado del Puerto. Para cocina canaria casera y a buen precio, explora las calles de Guanarteme y La Isleta. Y si quieres ir más lejos, los barrios históricos de Vegueta y Triana, a unos 20 minutos en guagua urbana, combinan calles empedradas con algunas de las tascas más tradicionales de la ciudad.
- Prueba las papas arrugadas con mojo rojo y verde, el plato emblema de la isla.
- Busca en el mercado el queso de flor de Guía y otros quesos de Gran Canaria.
- El almuerzo se sirve normalmente a partir de las 13:30 y la cena rara vez empieza antes de las 20:30.
- Pregunta por el pescado del día: lo que hay depende de lo que traigan los barcos.
Preguntas frecuentes
¿Qué hacer en Santa Catalina, Las Palmas?
En Santa Catalina están el Parque Santa Catalina, la gran plaza de eventos y del Carnaval, el Museo Elder de la Ciencia y la Tecnología, el mercado gastronómico Mercado del Puerto y el puerto. La Playa de Las Canteras está a un par de manzanas.
¿Merece la pena visitar el Mercado del Puerto de Las Palmas?
Sí. El Mercado del Puerto, en la calle Albareda, es un mercado modernista de hierro de 1891 con una treintena de puestos de tapas, pescado, quesos canarios y bebidas. Tiene especial ambiente los jueves, viernes y sábados por la noche; los horarios varían según el puesto.
¿Dónde comer pescado fresco cerca de Las Canteras?
La Puntilla, en el extremo norte de la Playa de Las Canteras, es el rincón tradicional de los pescadores y cuenta con varios restaurantes especializados en pescado fresco y marisco, muchos con vistas al mar.
